El atentado terrorista perpetrado contra el Comando del Departamento de Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, no solo dejó un saldo de 11 uniformados heridos, sino también la muerte de una canina que durante ocho años hizo parte de la familia policial.
De acuerdo con las autoridades, el animal permanecía en las instalaciones del comando y era considerada un símbolo de lealtad y compañía para los uniformados.
La explosión acabó con su vida, generando profunda tristeza entre los integrantes de la institución.
«Los criminales asesinaron a una canina que durante ocho años hizo del Comando del Departamento de Policía de Norte de Santander su hogar y de los policías su familia. Su lealtad, nobleza y entrega permanecerán por siempre en la memoria», señaló la Policía Nacional.
La muerte de la canina se suma al balance del ataque, atribuido por las autoridades al ELN, que dejó 11 policías lesionados y provocó graves daños en la sede policial. Mientras avanzan las investigaciones, el Gobierno Nacional mantiene una recompensa para obtener información que permita identificar y capturar a los responsables del atentado.

