El escenario político de Arauca volvió a encenderse. Durante una intervención en el Concejo Municipal, el alcalde Juan Alfredo Quenza Ramos lanzó una dura ofensiva contra un grupo de concejales, cuestionó la actuación de la Gobernación de Arauca y anunció que antes de octubre tomará «decisiones definitivas» sobre su futuro político.
En uno de los apartes más polémicos de su discurso, el mandatario aseguró que existe un grupo de cabildantes que, según él, se dedicó exclusivamente a conspirar contra su administración.
«Arrancaron siendo el G5 y hoy apenas quedan tres. Se reunían para buscar afectar a la administración municipal, para confabular y sacar escándalos», afirmó el alcalde ante la plenaria.
La intervención escaló aún más cuando anunció públicamente que el concejal Johnny Kai dejará de hacer parte del Concejo para integrarse a su equipo de gobierno, agradeciéndole por «creer en el proceso» y calificando su administración como «el mejor equipo político y administrativo que ha tenido Arauca».
El alcalde también lanzó un fuerte mensaje dirigido al gobernador del departamento. Aunque manifestó estar dispuesto a reunirse con él para coordinar acciones frente a las emergencias que atraviesa Arauca, advirtió que ese eventual encuentro tendría consecuencias políticas.
«El día que yo me siente con el gobernador, muchos de ustedes se quedan sin empleo o sin lo que les da el gobernador por atacar a la administración», aseguró.
Durante su intervención, Quenza criticó la gestión departamental por, según dijo, mantener proyectos inconclusos mientras cuestiona permanentemente las obras ejecutadas por el municipio. Como ejemplo mencionó un proyecto de vivienda que permanece sin finalizar desde 2019 y que mantiene a decenas de familias esperando una solución.
El mandatario defendió los resultados de su administración, afirmó que ha recuperado proyectos abandonados por gobiernos anteriores y destacó que incluso ha enviado maquinaria del municipio para atender emergencias en otros territorios del departamento, como Tame.
La parte final de su discurso dejó una de las frases más contundentes de la jornada política.
«Antes de octubre tomo decisiones definitivas en mi vida política. Y que se agarren, porque mi departamento tiene que seguir avanzando y necesita líderes entregados», afirmó.
Las declaraciones evidencian el creciente choque entre la Alcaldía de Arauca y sectores políticos del departamento, una confrontación que se produce en medio de debates sobre la ejecución de obras, la atención de la emergencia invernal y el reacomodo de fuerzas de cara al panorama político que se avecina.

