Carlos Andrés Corredor asegura que su esposa había sido remitida al Hospital San Vicente de Arauca por un embarazo de alto riesgo y que, según la información que recibió, la bebé debía nacer mediante cesárea. La niña murió antes de que se realizara el procedimiento. La familia pide una investigación para determinar las causas.
Una familia campesina de Arauca enfrenta una dolorosa pérdida y pide respuestas a las autoridades de salud luego de la muerte de una bebé que estaba por nacer en el Hospital San Vicente de Arauca.
Carlos Andrés Corredor, padre de la niña, relató que su esposa comenzó a presentar complicaciones mientras se encontraba en una finca ubicada en el sector de Panamá, Arauca. Ante los fuertes dolores de cabeza y el malestar que manifestó, decidió trasladarla inicialmente en una canoa y posteriormente en motocicleta hasta el centro asistencial de Panamá.
Según su relato, en ese lugar los médicos detectaron que la mujer tenía la presión arterial elevada y determinaron que debía ser hospitalizada. Posteriormente fue remitida al Hospital San Vicente, en la capital araucana, donde permaneció bajo atención médica.
Corredor asegura que durante el embarazo le habían informado que la bebé era de un tamaño considerable y que permanecía en posición podálica, es decir, con la cabeza hacia arriba y las piernas hacia abajo, circunstancias por las cuales, según afirma, se había indicado que el nacimiento debía realizarse mediante cesárea.
La familia permaneció en el hospital durante la noche y, de acuerdo con el padre, en la mañana siguiente recibió instrucciones para preparar los elementos necesarios para el nacimiento.
“Me dijeron que alistara todo, la ropita de la bebé. Yo tenía todo listo”, relató Corredor.
Sin embargo, lo que esperaba como el momento del nacimiento de su hija terminó convirtiéndose en una tragedia.
El padre cuenta que mientras su esposa era trasladada hacia el área de cirugía ocurrió una situación que, según su versión, cambió completamente el curso de los acontecimientos.
“Mi esposa salió corriendo, me abrazó y me dijo: ‘Mi amor, la niña, la niña’. Me dijo que la niña estaba muerta”, relató.
Corredor aseguró que posteriormente pidió atención para su esposa y que, según su percepción, transcurrió más de una hora antes de que finalmente fuera llevada a la cesárea.
El hombre reconoce que desconoce los aspectos médicos del caso y por eso insiste en que no pretende señalar directamente a ningún profesional de la salud. Su principal exigencia es que se determine, mediante una investigación formal, qué ocurrió con su hija.
“Exijo respuestas. Quiero saber por qué falleció mi bebé, cuál fue la causa y qué ocurrió, pero que sea legalmente. No quiero culpar a nadie; todo lo dejo en manos de nuestro Señor”, manifestó.
El caso también pone de relieve las dificultades que enfrentan algunas familias rurales para acceder a servicios de salud especializados. La mujer tuvo que ser movilizada desde una zona rural mediante diferentes medios de transporte antes de llegar a un centro asistencial y posteriormente ser remitida a la capital del departamento.
Ahora la familia espera que se establezca con precisión la causa de la muerte de la bebé y si se presentaron circunstancias que deban ser objeto de investigación por parte de las autoridades competentes.
El padre hizo un llamado a Medicina Legal, las autoridades de salud y las directivas del Hospital San Vicente para que se esclarezcan los hechos y se entregue información a la familia.
Por ahora, las afirmaciones sobre una eventual responsabilidad médica corresponden exclusivamente al relato del padre y deberán ser determinadas por las autoridades a partir de la historia clínica, los procedimientos realizados y los resultados de las investigaciones correspondientes.
La familia espera que el caso no quede sin explicación y que la muerte de la bebé sea esclarecida.

