El equipo habría sido operado por un guerrillero sin experiencia y terminó con daños cuya reparación supera los $15 millones. La Alcaldía de Tame confirmó que ya recuperó la maquinaria y presentó denuncia ante la Fiscalía.
Una retroexcavadora de la Alcaldía de Tame, que habría sido utilizada por hombres del ELN para derribar los últimos muros de la antigua estación de Policía de Betoyes, terminó averiada y ahora requiere una reparación que supera los 15 millones de pesos.
El alcalde de Tame, Miguel Ángel Bastos, confirmó la situación durante una emisión noticiosa de la emisora institucional y explicó que, de acuerdo con la información recopilada por la Administración Municipal, uno de los integrantes del grupo armado habría operado directamente la maquinaria, pese a no contar con experiencia para manejar este tipo de equipos.
El uso inadecuado habría ocasionado daños en el sistema de la retroexcavadora, obligando a la Alcaldía a asumir los costos para poner nuevamente en funcionamiento un equipo destinado a labores públicas en el municipio.
Según el mandatario local, la maquinaria fue recuperada y actualmente se encuentra nuevamente bajo custodia de la Administración Municipal.
La primera valoración establece que las reparaciones necesarias tendrían un costo superior a $15 millones, una afectación económica que se suma al impacto generado por la utilización de maquinaria pública en medio de un hecho atribuido preliminarmente al grupo armado.
El alcalde también confirmó que la Administración Municipal presentó la respectiva denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, con el propósito de que se investiguen las circunstancias en las que la maquinaria fue utilizada y se establezcan responsabilidades.
El episodio ocurre en una zona que ya había sido escenario de un grave ataque armado.
La estación de Policía de Betoyes fue atacada el 14 de julio de 2026, hecho en el que murieron los patrulleros Adrián Stiven Riascos Valencia y Omar Alexander España Vásquez.
En el mismo ataque falleció Isaura Ávila Quiñónez, de 42 años, quien sufrió una grave lesión craneoencefálica como consecuencia de la explosión.
Semanas después, la infraestructura que había quedado parcialmente destruida volvió a convertirse en escenario de un hecho relacionado con el conflicto armado, esta vez con la utilización de una máquina oficial para terminar de derribar los restos de la estación.
La investigación quedó en manos de las autoridades competentes, mientras la Administración Municipal adelanta las gestiones para reparar la retroexcavadora y reincorporarla a las labores para las que fue a

