Ariel Ortega Martínez deberá cumplir la pena en prisión domiciliaria por las amenazas agravadas contra María Antonia García de la Torre, Daniel Samper Ospina y el caricaturista ‘Matador’. La Corte determinó que los mensajes publicados en Twitter en 2017 superaron los límites de la libertad de expresión.
La Corte Suprema de Justicia condenó a Ariel Ortega Martínez a 76 meses de prisión, equivalentes a seis años y cuatro meses, por el delito de amenazas agravadas contra periodistas y un caricaturista.
La pena deberá ser cumplida bajo la modalidad de prisión domiciliaria, luego de que el alto tribunal determinara que los mensajes publicados por Ortega Martínez en la red social Twitter, hoy X, en 2017, tuvieron un carácter intimidatorio.
Los mensajes estaban dirigidos contra los periodistas María Antonia García de la Torre y Daniel Samper Ospina, así como contra el caricaturista ‘Matador’, y contenían referencias a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y al exjefe paramilitar Carlos Castaño.
De acuerdo con la decisión judicial, las expresiones utilizadas no podían ser consideradas únicamente como opiniones, críticas o manifestaciones protegidas por el derecho a la libertad de expresión, debido a que, por su contenido y contexto, tenían capacidad de generar intimidación sobre sus destinatarios.
La Corte Suprema analizó el alcance de la libertad de expresión en redes sociales y estableció que este derecho no ampara mensajes que constituyan verdaderas amenazas contra otras personas.
El caso cobra especial relevancia por tratarse de periodistas, quienes cumplen una función fundamental dentro de una sociedad democrática y pueden estar expuestos a riesgos derivados del ejercicio de su actividad profesional.
Los hechos ocurrieron en 2017, cuando las publicaciones fueron difundidas a través de Twitter. La investigación judicial posteriormente estableció que las expresiones utilizadas trascendieron el ámbito de la crítica y adquirieron un contenido intimidatorio.
Con la condena, la Corte Suprema envía además un mensaje sobre el uso de las redes sociales y los límites que existen frente a la publicación de contenidos que puedan poner en riesgo la integridad o seguridad de otras personas.

