La subestación de Policía del centro poblado de Betoyes, en el municipio de Tame, fue destruida el pasado 14 de julio de 2026por el atentado terrorista de guerrilleros del ELN, situación que obligó a la reubicación temporal del personal policial que permanecía en esas instalaciones.
El comandante del Departamento de Policía Arauca, coronel Carlos Cárdenas, durante una entrevista con News Radio, explicó que la decisión se tomó para garantizar la seguridad y las condiciones de habitabilidad de los uniformados.
“Hubo la necesidad de trasladar a estos funcionarios para reubicarlos desde la estación de Policía de Tame”, señaló el oficial.
El coronel Cárdenas aseguró que, pese al cierre temporal de la subestación, el servicio de seguridad continuará prestándose en la jurisdicción de Betoyes, aunque bajo una modalidad diferente y en coordinación con las demás autoridades.
“El servicio, igualmente, de seguridad se seguirá prestando en la jurisdicción de Betoyes, simplemente que va a ser una modalidad diferente. Nosotros tenemos ubicación en las instalaciones que anteriormente teníamos, pero la coordinación con el Ejército y las demás entidades que prestan seguridad en esta jurisdicción se continuará realizando”, indicó.
Explicó que la reubicación responde principalmente al deterioro de la infraestructura, ocasionado por el ataque, que dejó inutilizables espacios esenciales para la permanencia del personal policial.
“Es una acción que tuvimos que realizar para garantizar la habitabilidad de estos policías que teníamos allí, ya que la afectación de la infraestructura dañó algunos espacios esenciales para poder estar allí, como habitaciones y baños. Mientras se valoran los daños y se hace una nueva planeación para la reconstrucción de estas instalaciones, estos policías van a estar ubicados en Tame”, manifestó.
El comandante precisó que las instalaciones ya no ofrecían las condiciones mínimas para el alojamiento de los uniformados.
“Las razones son más de habitabilidad y de disponibilidad de espacios. Para que un policía pueda estar allí debe tener lo mínimo, que es una habitación, un alojamiento con las condiciones, un baño, un servicio de agua, un servicio de luz, y eso no se estaba cumpliendo en un 100 %. Hemos tratado de solucionar, de alguna manera, esas necesidades básicas con apoyo de la misma Alcaldía, pero igualmente la infraestructura tenía un riesgo de colapso por las afectaciones que presentaban las columnas y las vigas. Por ese riesgo se tomó la decisión de reubicar este servicio desde Tame”, explicó.
Actualmente, la institución adelanta una evaluación técnica para determinar el alcance de los daños y definir el proceso de reconstrucción.
“Se está haciendo una valoración de daños para revisar, efectivamente, qué parte de la estructura se puede mantener, qué parte hay que demoler completamente y ubicar el presupuesto necesario para su reconstrucción”, sostuvo el coronel

