Emiliano López lleva 16 meses esperando el regreso de su padre, Rodrigo Antonio López Estrada, secuestrado el 8 de mayo de 2025 en Fortul, Arauca. En una carta dirigida al presidente Abelardo de la Espriella, le pidió un encuentro y un “gesto humanitario” para ayudar a lograr su regreso.
“Necesito a mi papá conmigo”. Con esta frase, Emiliano López resumió el dolor que, asegura, ha marcado su vida durante los últimos 16 meses, desde que su padre, Rodrigo Antonio López Estrada, fue secuestrado presuntamente por el ELN junto con su compañero en Fortul, Arauca.
En una carta dirigida al presidente de la República, Abelardo de la Espriella, el joven decidió contar parte de su historia familiar y explicar por qué el regreso de su padre tiene para él un significado que va mucho más allá de la liberación de un secuestrado.
Emiliano relata que desde su nacimiento ha enfrentado diferentes dificultades médicas y que, durante sus tratamientos, su padre se convirtió en uno de los principales pilares de su recuperación.
El joven recuerda especialmente los procesos médicos que ha tenido que afrontar, entre ellos una recuperación visual y una cirugía de cadera que ha requerido seguimiento durante varios años.
Según su relato, sus padres han permanecido a su lado durante cada una de esas etapas y su padre se convirtió en una figura determinante para que pudiera salir adelante.
“Mi papá me enseñó a ver la vida con ojos de águila, caminar con piernas de elefante y tener corazón de león”, escribió Emiliano.
Uno de los momentos más difíciles para Emiliano ocurrió cuando recibió su título de bachiller. Su padre no pudo estar allí.
El joven asegura que sus planes de ingresar a la universidad también tuvieron que cambiar, pues buena parte de su proyecto de vida había sido construido junto a Rodrigo.
Sin embargo, decidió continuar adelante.
Cuenta que fue voluntario en el colegio donde estudió, realizó cursos de pintura y actualmente se prepara de manera virtual para iniciar la carrera profesional que tiene proyectada.
“Mi papá no es solo un número más y es una estadística. Aparte de ser servidor público de la fiscalía general de la Nación, es un papá extraordinario, mi más grande amor y el mejor papá del mundo”, manifestó.
En su mensaje al mandatario, Emiliano hizo un llamado directo a que el Gobierno ayude a las familias de los secuestrados y permita que sus seres queridos puedan regresar a casa.
“No más noches sin sus bendiciones, no más mañanas sin su rico desayuno. Los necesitamos en nuestras vidas”, escribió.
El joven también destacó el esfuerzo de su madre durante estos meses, pero explicó que hay momentos y conversaciones que necesita compartir exclusivamente con su padre.
“Mi mamá ha guerreado al mil por ciento, pero hay conversaciones que solo puedo sostener con mi papá y por eso lo necesito conmigo”, afirmó.
La ausencia, dice, también ha tenido un impacto emocional profundo.
“Extraño mucho a mi papá y me duele mi alma no tenerlo conmigo”, expresó.
La petición directa al presidente
Al final de su carta, Emiliano hizo una solicitud concreta al jefe de Estado: tener la oportunidad de reunirse personalmente con él para contarle lo que ha significado para su familia vivir durante 16 meses sin Rodrigo.
“Le solicito que nos brinde un espacio para hablar personalmente con usted y expresarle todo lo que vivimos estos 16 meses bajo la ausencia de mi papá”, señaló.
Su petición termina con una frase que resume el propósito de su mensaje: “Señor Presidente, Dios lo bendiga. Le pido con todo mi corazón un gesto humanitario”.
El caso de Rodrigo Antonio López Estrada vuelve así a poner rostro y nombre a las familias que permanecen a la espera de sus seres queridos en medio del conflicto armado en Arauca y que reclaman acciones para conocer su situación y lograr su regreso a casa.

