El alcalde de Arauca, Juan Qüenza, alertó sobre el crítico estado del Plan Maestro de Agua del municipio, asegurando que el proyecto presenta un preocupante retraso y podría derivar en sanciones por parte del Gobierno nacional, particularmente del viceministerio de Agua que depende del Ministerio de Ambiente.
Según el mandatario, la responsabilidad recae en el gobernador de Arauca, Renson Martínez Prada, y en el congresista Germán Rozo, quienes, afirmó, promovieron que la ejecución del proyecto fuera trasladada a la empresa Cumare. De acuerdo con Qüenza, esta decisión ha derivado en que la iniciativa apenas alcance un 5 % de ejecución.
“El proyecto fue llevado a esa empresa en lugar de permitir que lo ejecutara nuestra Empresa Municipal de Servicios Públicos (Emserpa), y hoy enfrenta un atraso que podría generar sanciones del Ministerio”, señaló el alcalde.
El Plan Maestro de Agua, explicó Qüenza, está concebido como una estrategia de inversión a 40 años que incluye obras de alcantarillado, ampliación de cobertura, legalización de conexiones en barrios informales y la recuperación de la planta de tratamiento, cuya capacidad actual resulta insuficiente para la demanda del municipio.
El mandatario también lanzó fuertes críticas contra los diputados de la Asamblea Departamental, a quienes acusó de guardar un “silencio cómplice” frente a la situación.
“Están siendo cómplices del gobernador por no decir absolutamente nada, y será el tiempo el que les pase factura”, afirmó.
En ese sentido, Qüenza los retó a promover un debate público en la Asamblea Departamental de Arauca, donde, aseguró, presentará los avances y proyectos gestionados por su administración para la capital del departamento.
El alcalde extendió sus cuestionamientos a concejales de Arauca, a quienes también responsabilizó por no pronunciarse frente a la crisis del proyecto hídrico, reiterando que la falta de control político ha contribuido al deterioro de una iniciativa clave para el desarrollo y bienestar de la población.

