Juan Alfredo Qüenza aseguró que la pavimentación de la vía hacia Monserrate representa una oportunidad para mejorar la movilidad, impulsar el desarrollo y elevar la calidad de vida de una comunidad que durante décadas ha enfrentado restricciones, amenazas y presencia de grupos armados.
Después de más de 30 años de espera, la comunidad de Monserrate, zona rural de Arauca, se prepara para un posible cambio en sus condiciones de movilidad con la pavimentación de la vía de acceso, según manifestó el alcalde de Arauca, Juan Alfredo Qüenza Ramos, a través de sus redes sociales.
El mandatario señaló que durante años los habitantes de este sector han tenido que convivir con el miedo, los toques de queda, las amenazas y la presencia permanente de grupos armados, situaciones que han condicionado la vida cotidiana y el desarrollo de la comunidad.
La pavimentación de la vía es presentada como una obra que podría marcar un antes y un después para Monserrate. Además de mejorar las condiciones de desplazamiento, se espera que facilite la conexión con otros sectores del municipio y genere nuevas oportunidades para sus habitantes.
Para la administración municipal, una mejor infraestructura vial también puede traducirse en mayor dinamismo económico, mejores condiciones para la actividad productiva y un acceso más oportuno a servicios esenciales.
Qüenza destacó que la llegada de una vía pavimentada a este sector puede convertirse además en un factor determinante para fortalecer la presencia institucional y generar condiciones que contribuyan a la seguridad de la población.
Después de tres décadas de espera, la comunidad de Monserrate mantiene la expectativa de que el proyecto se concrete y permita comenzar a dejar atrás una historia marcada por el aislamiento y las dificultades de acceso.
“Más desarrollo, más seguridad y mejor calidad de vida” es la expectativa planteada por el alcalde de Arauca frente a una obra que, de materializarse, podría representar una transformación significativa para esta zona rural del municipio.

