La hermana de Jesús Antonio Pacheco Oviedo asegura que lleva 15 meses esperando volver a abrazarlo. En una carta abierta dirigida al ELN pidió la libertad de su hermano y de otro hombre que permanece retenido junto a él.
Arauca. “Quince meses sin escuchar su voz, sin compartir una comida o un abrazo”. Con estas palabras, la hermana de Jesús Antonio Pacheco Oviedo expuso el drama que vive su familia y dirigió un llamado al Ejército de Liberación Nacional (ELN) para que permita su regreso a casa.
A través de una carta titulada “Clamor de una hermana por la libertad”, la mujer decidió hablarle directamente al grupo armado, aclarando que no lo hace en representación de ninguna institución, sino como familiar de una persona que permanece retenida desde hace 15 meses.
“Hoy me dirijo a ustedes no como representante de un gobierno, les hablo simplemente como hermana”, señala al comienzo de la misiva.
La familia asegura que durante este tiempo la ausencia de Jesús Antonio se ha convertido en una angustia permanente. Las preguntas sobre su estado de salud, alimentación y condiciones de vida hacen parte, según la carta, de la incertidumbre que enfrentan diariamente.
“¿Cómo estará Jesús Antonio?, ¿cómo amaneció?, ¿habrá comido algo?, ¿cómo estará su salud?, ¿estará bien?”, relata su hermana.
Uno de los principales motivos de preocupación para la familia es el estado de salud de Pacheco Oviedo.
Según lo expuesto en la carta, el hombre padece hipertensión arterial alta y sería candidato a una cirugía de vesícula, por lo que necesita controles médicos, valoración de especialistas y seguimiento permanente.
La familia señala que tiene conocimiento de que recibe medicamentos, algo que agradecen, pero advierte que la situación requiere una atención médica más constante.
“Sabemos que recibe sus medicamentos y agradecemos que así sea. Pero quienes conocemos su situación sabemos que no es lo mismo recibir un medicamento que contar con un seguimiento médico permanente”, expresa la hermana.
La mujer también cuestionó el argumento del grupo armado de defender a las comunidades y pidió que esa consideración se extienda a quienes permanecen separados de sus familias por causa del conflicto.
“Ustedes dicen defender al pueblo. Jesús Antonio y nosotros también somos parte de ese pueblo que ustedes defienden. Y nosotros, su familia, también somos pueblo”, señala.
En la carta recuerda que Jesús Antonio es padre, esposo, hijo y hermano, y que detrás de su retención existe una familia que lleva más de un año esperando su regreso.
Para sus seres queridos, la incertidumbre se ha convertido en una forma de sufrimiento permanente.
“Es una especie de muerte en vida para quienes esperamos”, afirma la mujer.
“Arauca necesita gestos de paz”
El llamado de la familia no se limita a pedir la libertad de Jesús Antonio. También reclama un gesto humanitario que permita poner fin a meses de angustia.
“Hoy no les escribo para pedirles algo imposible. Les pido un gesto de humanidad”, manifiesta la hermana.
Y añade: “Arauca necesita gestos de paz. Colombia necesita gestos de paz. Nuestras familias necesitan paz”.
Al finalizar la carta, la mujer hace un llamado por la libertad de su hermano, de su compañero de retención y por todas las familias que esperan el regreso de sus seres queridos.
“Hoy, por Jesús Antonio Pacheco Oviedo, clamo libertad. Hoy, por su compañero, clamo libertad. Hoy, por sus hijos, sus familias y todos quienes los esperamos, clamo un gesto humanitario”.
Hasta el momento, no se conoce un pronunciamiento público del ELN frente a esta petición.
La familia espera que la carta trascienda Arauca y que su llamado sea escuchado en todo el país, mientras continúa esperando una respuesta que permita poner fin a 15 meses de incertidumbre y volver a recibir a Jesús Antonio en casa.

