Informes de inteligencia señalan que varios integrantes del Comando Central del ELN permanecerían en territorio venezolano para evadir las operaciones de la Fuerza Pública. Algunos mandos mantienen movilidad en zonas fronterizas como Arauca, Norte de Santander, Cesar y La Guajira.
La cúpula del Ejército de Liberación Nacional (ELN) permanecería en Venezuela, de acuerdo con información de inteligencia conocida por autoridades colombianas, mientras diferentes estructuras de esa organización mantienen presencia, movilidad y capacidad criminal en varias regiones del país.
Según fuentes de seguridad consultadas, después de la captura de Nicolás Maduro algunos integrantes cercanos al Comando Central (COCE) se desplazaron inicialmente hacia departamentos fronterizos y otras zonas de Colombia, entre ellas Norte de Santander, Arauca, Cesar, Casanare y La Guajira. Sin embargo, varios de estos mandos habrían regresado posteriormente a Venezuela.
Entre los principales integrantes del COCE identificados por las autoridades aparecen Eliécer Herlinto Chamorro, alias ‘Antonio García’; Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’; Gustavo Aníbal Giraldo, alias ‘Pablito’; Rafael Sierra Granados, alias ‘Ramiro Vargas’, y Pedro Elías Cañas Serrano, alias ‘Óscar Santos’.
Uno de los principales focos de atención de las autoridades está puesto sobre Gustavo Aníbal Giraldo, alias ‘Pablito’, señalado como uno de los principales mandos del Frente de Guerra Oriental.
De acuerdo con los informes de inteligencia citados por las fuentes, el cabecilla mantendría una movilidad permanente en la línea fronteriza entre Apure, en Venezuela, y Arauca, utilizando esta zona para desplazarse y evitar ser ubicado por las autoridades colombianas.
El Frente de Guerra Oriental es señalado por las autoridades como una de las estructuras con mayor capacidad económica y armada del ELN, con presencia en sectores de Arauca, Casanare y otras zonas de los Llanos Orientales.
La frontera entre Colombia y Venezuela continúa siendo uno de los principales escenarios de las operaciones de seguridad, debido a la presencia de estructuras armadas y al movimiento de integrantes de organizaciones ilegales entre ambos países.
Los organismos de inteligencia también tienen bajo seguimiento a Luz Amanda Pallares, alias ‘Silvana Guerrero’, señalada como cabecilla del Frente de Guerra Nororiental, y a alias ‘Ricardo’.
Según los informes conocidos por las autoridades, ambos tendrían incidencia en el Catatumbo, Norte de Santander, el sur del Cesar y el estado Zulia, en Venezuela.
Las fuentes señalan que ‘Silvana Guerrero’ tendría amplio conocimiento del Catatumbo, mientras que alias ‘Ricardo’ estaría relacionado con la emisión de comunicados y directrices de la organización.
Otro de los nombres incluidos en los informes es el de alias ‘Patricia’, señalada como una de las principales responsables del Frente de Guerra Norte. Las autoridades la relacionan con el manejo de rentas ilícitas provenientes de actividades como la extorsión y con hechos criminales registrados en departamentos de la Costa Caribe y zonas fronterizas.
En la región de los Llanos Orientales aparece además Jussef Morales Betancourt, alias ‘El Poeta’, señalado como cabecilla del frente José Adonay Ardila Pinilla.
Según las autoridades, esta estructura tendría presencia en Arauca, Casanare y Boyacá, donde desarrollaría actividades relacionadas con economías ilícitas, ataques contra la Fuerza Pública y el manejo de corredores utilizados para la movilidad de integrantes y armamento.
Los organismos de seguridad también advierten sobre el crecimiento de las estructuras del ELN. Según los datos citados en los informes de inteligencia, la organización tendría más de 7.200 integrantes, entre hombres y mujeres en armas, redes de apoyo y estructuras urbanas.
Las estimaciones señalan que aproximadamente 3.542 integrantes estarían en armas, mientras que otros 3.388 harían parte de redes de apoyo o milicias y unos 274 integrarían estructuras urbanas.
El ELN tendría presencia en 19 departamentos y más de 180 municipios, mediante diferentes estructuras y núcleos de operación.
Los informes de inteligencia atribuyen buena parte del fortalecimiento económico de la organización al narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y el secuestro, entre otras actividades ilícitas.
En territorio venezolano, las autoridades investigan además la posible utilización de zonas del Arco Minero del Orinoco, Amazonas y Bolívar para actividades relacionadas con la extracción y comercialización ilegal de minerales.
Según los investigadores, el control de corredores fronterizos permitiría al ELN mantener conexiones entre sus estructuras en Colombia y Venezuela, además de facilitar el movimiento de integrantes, armas y recursos.
Para los organismos de inteligencia consultados, Venezuela representa una zona de retaguardia para diferentes estructuras del ELN, especialmente para algunos de sus principales mandos.
La situación representa un desafío para las autoridades colombianas, particularmente en departamentos como Arauca y Norte de Santander, donde la frontera facilita la movilidad de estructuras armadas y dificulta la ubicación de algunos de sus principales cabecillas.
Mientras avanzan las operaciones de la Fuerza Pública contra esta organización, los organismos de inteligencia mantienen como prioridad la ubicación de los principales mandos y la afectación de sus estructuras armadas, redes de apoyo y fuentes de financiación.
Las afirmaciones sobre la ubicación y las actividades de los cabecillas corresponden a informes de inteligencia y fuentes oficiales citadas en esta información. Las responsabilidades penales individuales deberán ser determinadas por las autoridades judiciales dentro de los respectivos procesos.

