Las intensas lluvias que azotan al departamento de Arauca han dejado, de manera preliminar, más de 8.900 familias afectadas, graves inundaciones, el colapso de varios puentes y la interrupción de importantes vías de comunicación, situación que llevó a las autoridades a declarar la calamidad pública mientras avanzan las labores de atención a los damnificados.
Los municipios de Arauquita, Saravena y Tame concentran gran parte de las afectaciones, donde numerosas familias perdieron sus viviendas y enseres como consecuencia del desbordamiento de ríos y las fuertes precipitaciones registradas durante las últimas horas.
La emergencia también ha provocado el colapso de varios puentes, dejando incomunicadas a distintas comunidades y dificultando tanto el ingreso de ayuda humanitaria como la movilidad de los habitantes. Organismos de gestión del riesgo y autoridades departamentales mantienen operativos para asistir a las familias afectadas y trabajar en la recuperación de las vías.
Frente a la magnitud de la crisis, el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, expresó su solidaridad con los habitantes de Arauca y Casanare y pidió una respuesta inmediata del Gobierno Nacional.
«Toda nuestra solidaridad con los habitantes de Arauca y de Casanare. Desde Fedegán hacemos un llamado al Gobierno Nacional para que se ponga al frente de esta situación. ¡Estamos listos para apoyar!», manifestó el dirigente gremial.
Además del impacto humanitario, la emergencia comienza a generar serias consecuencias para la economía regional. El sector ganadero advirtió que las inundaciones y los daños en la infraestructura vial amenazan con frenar la movilización semanal de más de mil bovinos hacia los principales mercados del país, afectando la comercialización de ganado y la actividad productiva en Arauca y Casanare.
Estas lluvias y crecidas de ríos también han dejado millonarias pérdidas en el vecino estado de Apure, en Venezuela. Poblaciones como La Victoria, municipio Páez, están bajo las aguas.

