Las obras de protección en el sector colombiano del puente internacional José Antonio Páez comenzarán el próximo 1 de julio, mientras continúan las gestiones diplomáticas para definir un protocolo binacional que permita ejecutar una intervención integral de esta estructura que conecta a Colombia y Venezuela.
Así lo confirmó Carlos Mendoza, subdirector de Gestión Integral de Carreteras Nacionales y Vías del Invías, durante una mesa técnica realizada en Arauca para analizar el estado actual del puente y las acciones previstas para su mantenimiento.
Según explicó el funcionario, las labores inicialmente proyectadas contemplaban un reforzamiento estructural de toda la infraestructura, pero la falta de un acuerdo entre ambos países impide intervenir el sector correspondiente a Venezuela.
“Vamos a intervenir solo del lado colombiano, específicamente la protección de la pila que presenta un deterioro visible.
Esperábamos en el proyecto inicial hacer todo un reforzamiento del puente, pero no fue posible. Hasta tanto no se pueda materializar un protocolo de intervención de puentes entre ambos gobiernos, no podemos hacer esa intervención mayor”, indicó Mendoza.
La inversión destinada para esta primera fase asciende a cerca de 800 millones de pesos y contempla la instalación de 800 hexápodos de concreto, además de la reparación de una escalera y una guaya afectada en la estructura.
El funcionario explicó que estos elementos servirán para proteger la pila ubicada en territorio colombiano frente a las crecientes del río Arauca.
“Los hexápodos forman una especie de barrera alrededor de la pila para evitar que la madera, sedimentos y otros materiales arrastrados por el río golpeen la estructura. Esto permite prevenir un deterioro mayor o incluso un eventual colapso ante impactos de gran magnitud”, señaló.
Mendoza aclaró que las obras no generarán restricciones al tránsito vehicular por el puente, ya que los trabajos se desarrollarán en el lecho del río y no sobre la superficie de circulación.
“No se restringe el paso durante las actividades porque lo que estamos haciendo es una barrera protectora en el río para evitar afectaciones a la pila del puente”, precisó.
Respecto a las condiciones climáticas, explicó que actualmente se encuentran construidos 400 de los 800 hexápodos requeridos y los restantes continúan en fabricación. La ejecución de las obras dependerá parcialmente de la disminución del caudal del río.
“Mientras esperamos que baje el nivel del río, el compromiso del contratista es iniciar el 1 de julio. La primera fase consiste en trasladar los hexápodos y avanzar rápidamente en su instalación cuando las condiciones lo permitan”, afirmó.
En cuanto a la intervención integral del puente, Mendoza informó que el borrador del protocolo binacional ya fue elaborado por Invías y remitido al Ministerio de Transporte, entidad encargada de trasladarlo a la Cancillería para su análisis y eventual concertación con el Gobierno venezolano.
“El protocolo de intervención de puentes binacionales ya fue revisado técnicamente y enviado al Ministerio de Transporte para continuar el trámite correspondiente entre ambos gobiernos”, explicó.
Sobre los recursos necesarios para una rehabilitación completa, el funcionario indicó que las estimaciones iniciales superan los 6.000 millones de pesos.
“Cuando exista el beneplácito para intervenir toda la estructura habrá que actualizar los estudios y presupuestos. Estamos hablando de inversiones superiores a los 6.000 millones de pesos”, manifestó.
La intervención integral incluiría el cambio de la carpeta asfáltica, demarcación horizontal y vertical, reparación de barandas, reforzamiento de vigas y posibles trabajos adicionales en las pilas, dependiendo de los resultados de las evaluaciones técnicas que se realicen en la estructura.

