En medio de una operación engañosa el productor fue asesinado en Arauca, una pérdida sensible que encendió las alarmas en el sector rural. Autoridades investigan una modalidad delictiva que se aprovecha de la credibilidad en los negocias y deja pérdidas humanas y económicas que podrían repetirse si no se actúa cuanto antes.
El asesinato del ganadero Daniel Gómez Hurtado, ocurrido hace dos días en zona rural de Tame (Arauca), tras ser engañado con un supuesto negocio que lo llevó a retirar una alta suma de dinero en efectivo, lo que deja ver una nueva modalidad criminal en el campo colombiano: el “falso negocio”.
Esta nueva forma de operar por parte de los delincuentes no solo termina en hurto y algunos casos como este con la muerte, sino que está quebrando la confianza como base de las relaciones productivas en los llanos.
Y es que, en las últimas horas, las autoridades capturaron en Paz de Ariporo (Casanare) a cuatro hombres que se movilizaban desde Tame y que estarían vinculados al crimen.
En su poder tenían dos celulares reportados como hurtados y cerca de 73 millones de pesos en efectivo, elementos que hoy hacen parte del material probatorio dentro de la investigación.
De acuerdo con las primeras hipótesis, Gómez Hurtado fue contactado para participar en un negocio aparentemente legítimo. Convencido de la oportunidad, realizó un retiro significativo de dinero y se desplazó hacia el sector de la Y de Mapoy, sobre la vía a Puerto San Salvador, donde habría sido interceptado por quienes terminaron asesinándolo.
El cuerpo del ganadero fue hallado posteriormente en zona rural, abandonado, tras ser despojado de sus pertenencias.
La Policía Nacional y la fiscalía general de la Nación avanzan en las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar la responsabilidad de los capturados en un caso que ha generado profunda preocupación en el sector ganadero.
¿Se puede confiar?
En los llanos, donde históricamente la palabra ha sido garantía, este crimen representa algo más profundo que un hecho violento. Es la evidencia de una transformación en las dinámicas delictivas que ahora utilizan la confianza como herramienta para atacar.
El “falso negocio” no es un delito improvisado. Es una estrategia estructurada que consta de contacto previo, construcción de credibilidad, oferta atractiva, retiro de dinero y un encuentro que termina en tragedia.
No hay violencia visible en el inicio, sino una manipulación progresiva que desarma cualquier sospecha.
El general (r) Fernando Murillo, líder de los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz, señaló que “La Policía Nacional y la fiscalía general de la Nación ya están al frente de las acciones investigativas para esclarecer los móviles de este hecho”
Para el general, el crimen rural está mutando hacia esquemas más silenciosos, pero igualmente letales. Por eso “rechazamos este acto criminal e invitamos a las autoridades a dar con los responsables”.
Desde el ámbito regional, Amaura Martínez, presidenta del Comité Regional de Ganaderos de Tame, expresó que “es un hecho muy lamentable que un ganadero trabajador, de una familia que goza del respeto en nuestro municipio sufra este atentado. Es una pérdida irreparable, dónde arrebatan a un esposo, padre e hijo”.
Para Martínez, “el sector ganadero, el campo y nuestra región está de luto por este hijo Tameño”. La líder de la región muestra que esta pérdida tiene un impacto humano, pero también genera sensación creciente de inseguridad entre productores que dependen de relaciones de confianza para operar.
Fedegán también se pronunció con contundencia asegurando en sus redes sociales que “el campo colombiano y el llano están heridos y de luto. Lamentamos profundamente el asesinato de este ganadero, coleador y digno representante de la inmensa llanura. Desde Fedegán expresamos nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos y a todo el sector ganadero”.
La federación agregó que rechaza “de manera contundente este crimen y alzamos la voz ante una realidad que no puede seguir siendo ignorada ni silenciada. El campo colombiano agoniza”.

