Fuentes militares advierten que el Comando Conjunto de Oriente habría perdido terreno frente al ELN y estaría buscando apoyo de alias Antonio Medina. El Ejército desplegó capacidades de las divisiones 18 y 16, además de una Fuerza de Despliegue Rápido, para ubicar a los integrantes de esta estructura.
Las disputas entre grupos armados ilegales por el control territorial en Arauca estarían llevando a las disidencias de las FARC del denominado Comando Conjunto de Oriente a buscar refuerzos para sostener su presencia en el departamento, de acuerdo con información atribuida a fuentes militares.
Según esos reportes, la estructura habría perdido terreno frente al ELN y estaría buscando apoyo de alias Antonio Medina, señalado como uno de los hombres vinculados a las disidencias asociadas a alias Iván Mordisco en esta región del país.
La información militar también apunta a un presunto desplazamiento de unidades procedentes de Guainía para fortalecer la estructura bajo el mando de alias Jan Carlos. Estos movimientos se producirían en medio de las disputas armadas que mantienen en tensión la seguridad en el departamento fronterizo.
Ante la información sobre los movimientos de esta organización, el Ejército habría activado capacidades de las divisiones 18 y 16, adscritas a la Octava División, así como de una Fuerza de Despliegue Rápido (FUDRA), para ubicar a sus integrantes y contrarrestar sus actividades.
De acuerdo con las fuentes consultadas, los miembros de esta estructura estarían relacionados con presuntas acciones criminales como extorsiones, homicidios y secuestros, entre otros delitos que afectan a la población civil.
El despliegue militar busca responder a los movimientos de los grupos armados ilegales y contener su capacidad de actuación en Arauca. Sin embargo, las versiones sobre la pérdida de territorio, la solicitud de refuerzos y la movilización de combatientes desde Guainía requieren confirmación oficial independiente.
El panorama de seguridad en Arauca también fue abordado durante el consejo de seguridad encabezado la semana anterior por el presidente Abelardo De La Espriella, en el que se evaluó la situación de orden público y se revisaron acciones para fortalecer la ofensiva contra las organizaciones criminales.
Tras la reunión, el mandatario lanzó una advertencia sobre los presuntos vínculos entre dirigentes políticos y grupos armados ilegales.
“Desde Arauca, donde presidí un Consejo de Seguridad para evaluar la situación de orden público y fortalecer la ofensiva contra las organizaciones criminales, envío un mensaje contundente a toda Colombia”, expresó.
Posteriormente, agregó: “¡Que lo escuchen fuerte y claro! No voy a aceptar, ¡jamás!, alianzas entre políticos y los terroristas del ELN y las FARC. Quienes tienen las manos manchadas de sangre no pueden decidir el destino de nuestra patria”.
Las operaciones militares y los movimientos atribuidos a las disidencias se enmarcan en un escenario de confrontación armada en Arauca, donde las autoridades mantienen la atención sobre las acciones de los grupos ilegales y sus posibles repercusiones para las comunidades.

