Perfiles falsos, mensajes engañosos, suplantación de identidad y posibles casos de captación en internet hacen parte de los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes. La entidad recomienda fortalecer el diálogo familiar y enseñarles a navegar de forma segura.
Niñas, niños y adolescentes están expuestos a riesgos en internet que pueden comprometer su privacidad, sus datos personales y su seguridad. Ante este panorama, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) hizo un llamado a madres, padres y cuidadores para reforzar el acompañamiento de los menores durante su navegación digital.
En el marco del mes de la Ciberseguridad, la entidad advirtió sobre situaciones que pueden comenzar con un mensaje aparentemente inofensivo, un perfil falso o un enlace engañoso y terminar en fraudes, suplantación de identidad, solicitudes indebidas de imágenes o intentos de manipulación.
El llamado del Ministerio es a convertir la seguridad digital en una conversación permanente en los hogares, con reglas claras, escucha activa y herramientas que permitan a los menores identificar señales de alerta y pedir ayuda cuando se sientan incómodos o amenazados.
El MinTIC plantea una serie de medidas que las familias pueden incorporar en sus rutinas para reducir los riesgos en redes sociales, videojuegos, aplicaciones de mensajería y otras plataformas digitales.
1. Desconfiar de perfiles y mensajes sospechosos. No todos los usuarios son quienes dicen ser. Los menores deben aprender a identificar perfiles falsos, premios inesperados, enlaces dudosos y mensajes que soliciten contraseñas o información personal. Estas prácticas pueden estar relacionadas con el phishing, una modalidad de engaño utilizada para obtener datos confidenciales.
2. Proteger la información personal. Fotografías, ubicación, nombre del colegio y rutinas diarias pueden revelar información sensible. Antes de publicar o compartir contenidos, es importante que los menores comprendan las posibles consecuencias para su privacidad y seguridad.
3. Hablar sobre los contactos en línea. Es necesario explicarles que no siempre es posible verificar quién está detrás de una cuenta. También deben saber que no deben aceptar encuentros presenciales con personas conocidas por internet sin informar previamente a un adulto de confianza.
4. Verificar antes de hacer clic. Enlaces, archivos, códigos, regalos virtuales y supuestos premios pueden esconder engaños. Detenerse, verificar la información y consultar con un adulto antes de compartir datos o descargar archivos ayuda a prevenir incidentes.
5. Supervisar las interacciones en videojuegos. Los juegos en línea también permiten establecer contacto con desconocidos. Las familias deben enseñar a los menores a bloquear y reportar cuentas, evitar compartir información privada y buscar ayuda ante mensajes que les generen incomodidad.
6. Reconocer la suplantación de identidad. Algunas personas utilizan nombres, fotografías o información ajena para construir perfiles falsos. Las solicitudes de dinero, imágenes, datos personales o conversaciones secretas deben ser motivo de alerta.
7. Prevenir la presión y el chantaje con imágenes. Ningún menor debe sentirse obligado a enviar fotografías o videos. Si alguien insiste, amenaza o intenta chantajearlo, es fundamental que acuda a un adulto de confianza y reciba apoyo sin temor a ser juzgado.
8. Identificar intentos de captación o reclutamiento. Las plataformas digitales pueden ser utilizadas para engañar, manipular o captar menores con fines delictivos. Las familias deben prestar atención a contactos que promuevan el secreto, soliciten información personal o propongan desplazamientos y encuentros sospechosos.
9. Reforzar la seguridad de cuentas y dispositivos. Utilizar contraseñas seguras y diferentes, mantener actualizadas las aplicaciones y activar las opciones de protección disponibles contribuye a reducir el riesgo de accesos no autorizados.
10. Evitar operaciones sensibles en redes públicas desconocidas. Las conexiones Wi-Fi abiertas o de procedencia dudosa pueden representar riesgos. Se recomienda evitar su uso para actividades que impliquen contraseñas, información financiera u otros datos confidenciales.
11. Generar confianza para pedir ayuda. Si un menor recibe amenazas, mensajes sexuales, solicitudes de imágenes o intentos de engaño, debe saber que puede contarlo sin temor a ser culpado. Escuchar, proteger y actuar oportunamente es fundamental.
El Ministerio TIC insiste en que la protección de niñas, niños y adolescentes en internet no depende únicamente de herramientas tecnológicas. El diálogo familiar, el acompañamiento y la educación digital son fundamentales para que aprendan a reconocer situaciones peligrosas y tomar decisiones informadas.
Las recomendaciones también deben adaptarse a la edad de los menores, las aplicaciones que utilizan y las nuevas formas de interacción digital.
La clave es que niñas, niños y adolescentes sepan que no están solos frente a los riesgos de internet y que siempre pueden acudir a un adulto de confianza para recibir orientación y protección.

