Juan Alfredo Qüenza aseguró que el ELN mostró su capacidad de acción durante la conmemoración del aniversario del Frente Domingo Laín. Denunció la instalación de una bandera en la antigua estación de Policía de Betoyes y el uso de maquinaria para destruir la estructura. También pidió un Consejo de Seguridad urgente con el Gobierno nacional.
La situación de orden público en Arauca volvió a quedar en el centro del debate nacional luego de las acciones atribuidas al Ejército de Liberación Nacional (ELN) durante la conmemoración del aniversario de su Frente Domingo Laín.
Mientras en Arauca capital las autoridades aseguraron haber desplegado un operativo especial para impedir la instalación de banderas y pancartas alusivas al grupo armado, en Betoyes, zona rural de Tame, se registró uno de los episodios que generó mayor preocupación.
El alcalde de Arauca, Juan Alfredo Qüenza Ramos, denunció que una bandera del ELN fue instalada en las ruinas de la antigua estación de Policía de Betoyes y que, posteriormente, integrantes de esa organización armada habrían retenido maquinaria amarilla del municipio de Tame y la habrían trasladado hasta el lugar.
Según la denuncia del mandatario, la maquinaria habría sido utilizada para destruir parte de la infraestructura que perteneció a la Fuerza Pública.
Qüenza calificó el hecho como una demostración del poder que mantiene el ELN en diferentes zonas del departamento y advirtió sobre las consecuencias que esta situación estaría teniendo en la movilidad y el abastecimiento.
“El departamento de Arauca hoy está secuestrado”, afirmó el alcalde durante su pronunciamiento.
El mandatario pidió al Gobierno nacional, y particularmente al Ministerio de Defensa, convocar de manera inmediata un Consejo de Seguridad para analizar la situación del departamento.
Uno de los principales reclamos está relacionado con el corredor vial entre Tame y Arauca, donde, según Qüenza, la presencia y las acciones de grupos armados estarían afectando el transporte de mercancías y la actividad económica.
El alcalde advirtió incluso sobre las dificultades que estarían enfrentando algunos establecimientos comerciales para recibir productos y llamó a diseñar una estrategia que permita garantizar el tránsito de mercancías hacia la capital araucana.
Qüenza también lanzó fuertes críticas contra el gobernador Renzo Martínez y el secretario de Gobierno departamental.
El mandatario municipal cuestionó que la respuesta institucional se limite a comunicados y reclamó mayor presencia de las autoridades en las zonas afectadas.
“Señor gobernador, amárrese los pantalones, cite a un Consejo extraordinario de seguridad”, manifestó Qüenza, quien pidió además evaluar el fortalecimiento de la presencia militar en Betoyes.
El alcalde sostuvo que el Gobierno departamental debe utilizar los recursos destinados a seguridad para fortalecer a la Fuerza Pública y recuperar capacidades operativas en los territorios donde actúan grupos armados.
Durante su intervención, Qüenza comparó lo ocurrido en Betoyes con las medidas adoptadas en Arauca capital.
Aseguró que su administración había tomado medidas preventivas desde la semana anterior y que se desplegaron Ejército, Armada y Policía para evitar que la ciudad amaneciera con propaganda del ELN.
“Si nos instalaban una bandera, de inmediato la bajábamos”, afirmó el alcalde, quien aseguró que también se habían preparado equipos para retirar cualquier mensaje alusivo al grupo armado.
El mandatario cuestionó además lo que calificó como un “silencio cómplice” de sectores que, según dijo, suelen cuestionar a su administración, pero no se han pronunciado con la misma intensidad frente a lo sucedido en Betoyes.
Qüenza recordó que el año anterior, durante la conmemoración del aniversario del ELN, fue asesinado Jorge Tapias, quien se desempeñaba como jefe de seguridad y hombre de confianza del alcalde.
Según el mandatario, ese antecedente llevó a reforzar las medidas de seguridad para la conmemoración de este año.
Qüenza aseguró además que su administración ha destinado recursos para fortalecer a la Fuerza Pública mediante sistemas antidrones, motocicletas, radios de comunicación y cámaras de seguridad, y sostuvo que en Arauca capital se ha registrado una reducción de los homicidios.
El alcalde pidió a los nuevos comandantes del Ejército y de la Policía en Arauca fortalecer las operaciones de seguridad, pero aclaró que la responsabilidad no puede recaer únicamente sobre quienes recientemente asumieron sus cargos.
“Ustedes no son los culpables de lo que ocurre en el departamento. Ustedes hasta ahora están llegando”, afirmó.
La denuncia vuelve a poner bajo la lupa la situación de seguridad en Arauca, un departamento donde la presencia del ELN y las disputas territoriales de grupos armados ilegales continúan representando un desafío para las autoridades.
Mientras las autoridades analizan las medidas que deberán adoptarse, el alcalde insiste en que se requiere una respuesta coordinada entre el Gobierno nacional, el Gobierno departamental y la Fuerza Pública para garantizar la movilidad, proteger la infraestructura estatal y recuperar el control de los corredores estratégicos del departamento.

