El documento, atribuido al Frente 28 de las disidencias de las FARC y fechado este 31 de agosto, también se atribuye varios hechos violentos recientes en Yopal. Autoridades deberán verificar su autenticidad.
Una nueva alerta de seguridad se activó en Casanare y Boyacá tras la circulación de un panfleto intimidatorio atribuido al Frente 28 de las disidencias de las FARC, estructura que estaría bajo el mando de alias “Antonio Medina”, según señalamientos conocidos por organismos de seguridad.
El documento, fechado el 31 de agosto de 2026, contiene amenazas dirigidas contra contratistas y diferentes sectores gremiales de ambos departamentos. En el mensaje se plantean exigencias relacionadas con asuntos laborales, sociales y económicos y se advierte que quienes no atiendan las instrucciones de la estructura armada serían considerados objetivo militar.
La amenaza genera preocupación entre empresarios, contratistas y trabajadores de la región, debido al impacto que este tipo de intimidaciones podría tener sobre la actividad económica, la contratación y la movilidad.
El documento también contiene una grave afirmación: la estructura armada se atribuye la responsabilidad de algunos hechos violentos registrados recientemente en Yopal.
Entre ellos menciona la explosión de una granada ocurrida la semana pasada y el incendio de un bus de servicio público perteneciente a la empresa Coocatrans, ocurrido durante la madrugada de este lunes.
El vehículo, de placas UVK 482, fue incendiado en el barrio San Mateo. Según información preliminar, cámaras de seguridad habrían registrado a un hombre acercándose al automotor con un recipiente, rociando aparentemente un líquido sobre el bus y posteriormente prendiéndole fuego antes de escapar del lugar.
La posible relación entre estos hechos y el contenido del panfleto deberá ser establecida por las autoridades.
La circulación del documento vuelve a generar preocupación entre los sectores empresariales y productivos del oriente del país, especialmente por el riesgo de nuevas intimidaciones, extorsiones o restricciones para el desarrollo de actividades económicas.
Las autoridades deberán determinar ahora la autenticidad del panfleto, establecer quién estaría detrás de su elaboración y circulación y verificar las afirmaciones mediante las investigaciones correspondientes.
También deberán establecer si existe alguna relación entre el Frente 28 y los hechos violentos que el propio documento pretende atribuirle.
La situación vuelve a poner el foco sobre la seguridad de Casanare y Boyacá, territorios estratégicos para la movilidad y la economía del oriente colombiano y que históricamente han enfrentado el accionar de estructuras armadas ilegales.
Por ahora, las autoridades recomiendan mantener la alerta, evitar la difusión de información no verificada y reportar cualquier amenaza o situación sospechosa a los organismos de seguridad.

