La nueva cúpula Militar y de Policía tiene 90 días para cumplir una de las principales metas del denominado Plan de Choque del Gobierno de Abelardo De la Espriella: capturar o abatir a 10 cabecillas de alto valor de las principales estructuras armadas ilegales del país.
La orden contempla objetivos de las disidencias de las FARC, el ELN y el Clan del Golfo, en una ofensiva que busca mostrar resultados contundentes durante los primeros meses de la actual administración.
Entre los principales objetivos aparecen Iván Mordisco, Jhon Mechas, Calarcá y Allende, por las disidencias de las FARC; mientras que por el ELN figuran Gabino, Antonio García, Pablo Beltrán, Pablito, Pirri, Manolo, Martha o ‘La Abuela’, Carlos ‘El Puerco’ y ‘El Rolo’ o Julián. En el Clan del Golfo aparece alias ‘Chiquito Malo’.
Según la información presentada por el Ministerio de Defensa, 15 de los 19 objetivos considerados de alto valor a comienzos de 2022 continuarían al frente de estructuras armadas ilegales.
El Gobierno asegura que la ofensiva ya registra resultados con la muerte de alias ‘El Ruso’ y las capturas de alias ‘Bonito’ y ‘Chuzo’.
El reto para la nueva cúpula será demostrar que estos golpes permiten afectar realmente las capacidades de las organizaciones armadas y no simplemente provocar el relevo de sus principales cabecillas.
Además de las operaciones contra los máximos jefes, expertos consideran clave fortalecer la inteligencia, afectar las finanzas y las redes logísticas de los grupos ilegales, mejorar la coordinación institucional y recuperar el control territorial.
El cronómetro ya está en marcha: 90 días para cumplir la meta de 10 cabecillas de alto valor.

