Edgar Guzmán Robles aseguró que el proyecto universitario inicialmente contemplaba otra ubicación y pidió garantizar la autonomía de la institución en la selección de docentes, programas académicos y personal administrativo.
La construcción de la sede de la Universidad Industrial de Santander (UIS) en Saravena volvió a generar controversia en Arauca, luego de las declaraciones del exsecretario de Gobierno departamental Edgar Guzmán Robles, quien cuestionó el proceso mediante el cual se definió la ubicación del proyecto y advirtió sobre una presunta injerencia de organizaciones externas en decisiones de la institución.
Según Guzmán Robles, el proyecto inicialmente habría sido proyectado en otro sector del departamento y se habría avanzado incluso en la adquisición de un terreno para su construcción. Sin embargo, durante el gobierno del expresidente Gustavo Petro, la iniciativa habría cambiado de rumbo hasta llegar al actual acuerdo para desarrollar la sede en Saravena.
Posteriormente, la Nación, la Gobernación de Arauca y la UIS suscribieron un convenio para avanzar en el proyecto universitario.
Uno de los puntos más sensibles de la denuncia está relacionado con la supuesta participación de organizaciones externas en decisiones que, según Guzmán Robles, deberían estar bajo la autonomía de la universidad.
El exfuncionario afirmó que algunos sectores habrían pretendido incidir en la selección de docentes, definición de programas académicos y designación de directivos y personal administrativo de la sede.
Ante este escenario, pidió que la UIS garantice procesos de selección públicos, transparentes y basados en el mérito, sin presiones externas.
Es importante señalar que estas afirmaciones corresponden a los señalamientos realizados por el exsecretario y no constituyen una conclusión oficial sobre la existencia de dichas presiones. Hasta el momento, se requiere el pronunciamiento de las entidades involucradas para establecer el alcance de estas denuncias.
Guzmán Robles también cuestionó que la oferta de educación superior pueda concentrarse exclusivamente en Saravena y planteó la necesidad de ampliar la presencia universitaria a otros municipios del departamento.
Entre sus propuestas está avanzar en alternativas para Arauca capital y otros territorios, con el propósito de que el proyecto de educación superior tenga cobertura departamental.
La controversia se desarrolla además en un contexto de compleja situación de seguridad en Arauca, donde históricamente han tenido presencia grupos armados ilegales.
El exsecretario hizo referencia a la presunta influencia del ELN en algunas dinámicas sociales del departamento y planteó interrogantes sobre el papel que podrían estar desempeñando determinados sectores en decisiones relacionadas con la educación.
Cualquier señalamiento sobre una eventual injerencia de grupos armados deberá ser establecido por las autoridades competentes y sustentado con elementos verificables.
El debate plantea una discusión de fondo sobre quién debe definir el rumbo de la educación superior en el departamento y cuáles deben ser los límites de la participación de actores externos en una institución universitaria.
Mientras avanzan las obras y la implementación del proyecto en Saravena, crece el llamado para que la UIS, la Gobernación de Arauca y el Gobierno Nacional expliquen públicamente los criterios utilizados para definir la ubicación de la sede y las reglas que regirán su funcionamiento.
La discusión también pone sobre la mesa la necesidad de garantizar que la llegada de la educación superior a Arauca se desarrolle bajo principios de autonomía universitaria, transparencia, meritocracia y cobertura territorial, sin que decisiones académicas o administrativas queden condicionadas por presiones ajenas a la institución.

