Un informe presentado por Save the Children, la Mesa Multiactor de Prevención del Reclutamiento en Entornos Digitales y la Universidad del Rosario encendió las alertas sobre una nueva modalidad utilizada por grupos armados organizados en Colombia para acercarse a niños, niñas y adolescentes: la captación digital.
La investigación, desarrollada entre 2025 y 2026, concluye que las plataformas digitales se han convertido en un escenario clave para establecer contacto con menores de edad antes de que ocurra un reclutamiento presencial. El estudio advierte que esta estrategia busca generar confianza, influir en las decisiones de los jóvenes y facilitar posteriormente su vinculación a organizaciones ilegales.
Los hallazgos se construyeron a partir de cinco mesas de trabajo y ejercicios participativos realizados con adolescentes de Tumaco, Buenaventura y Arauca, territorios donde el conflicto armado mantiene una fuerte incidencia.
Según el informe, el proceso de captación digital ocurre en tres etapas. La primera corresponde a la exposición, cuando los menores consumen contenidos que glorifican la violencia o presentan el dinero y el poder como símbolos de éxito. La segunda es la interacción, en la que los grupos armados comienzan a seguir perfiles, reaccionar a publicaciones y establecer contacto con los usuarios. Finalmente llega la activación, fase en la que se producen conversaciones privadas e invitaciones directas para vincularse a las estructuras ilegales.
Los investigadores identificaron cinco narrativas recurrentes utilizadas para atraer a los menores: la normalización y estetización de la violencia, la construcción de una imagen de poder asociada a la masculinidad, la promesa de obtener dinero fácil, la oferta de pertenecer a una supuesta «familia» y la idea de priorizar beneficios inmediatos sobre un proyecto de vida.
Dentro de las estrategias de acercamiento aparecen mensajes aparentemente inofensivos como «me gusta tu perfil», «aquí somos una familia», «trabajo fácil» o «yo sí te entiendo», utilizados para generar vínculos de confianza y aprovechar necesidades afectivas, económicas o de reconocimiento.
El estudio también concluye que la captación digital no ocurre de manera aislada, sino que se fortalece en contextos marcados por la violencia intrafamiliar, la deserción escolar, la pobreza, el aislamiento, la discriminación y la falta de oportunidades para la infancia y la adolescencia.
Uno de los principales vacíos identificados es la ausencia de un sistema oficial que permita registrar esta modalidad. Según los investigadores, las estadísticas públicas solo contabilizan los casos cuando el reclutamiento ya se ha consumado, sin documentar el proceso previo desarrollado en los entornos digitales.
Frente a este panorama, la Mesa Multiactor propuso la creación del Protocolo de Respuesta Integral Nacional frente a la Captación Digital (PRINCAD), una herramienta que busca fortalecer la detección temprana, coordinar la respuesta institucional y prevenir que los contactos iniciados en redes sociales terminen en el reclutamiento de menores.
Las organizaciones hicieron un llamado al Gobierno Nacional, las plataformas digitales y las instituciones educativas para fortalecer las estrategias de prevención, promover la alfabetización digital y reforzar la protección de niños, niñas y adolescentes frente a las nuevas dinámicas de reclutamiento utilizadas por los grupos armados en Colombia.

