Luego de las elecciones realizadas en la jornada de ayer en la cual millones de colombianos acudieron a las urnas para definir la composición del Senado para el próximo periodo legislativo, sin embargo, los resultados dejaron varias inquietudes, entre ellas, la distribución territorial de los nuevos senadores ya que, 10 departamentos del país se quedaron sin participación en el nuevo Congreso.
Los departamentos que no tendrán congresistas nacidos en su territorio son Amazonas, Arauca, Caquetá, Chocó, Guainía, Guaviare, Quindío, San Andrés y Providencia, Vaupés y Vichada.
Esta ausencia de representantes de estas regiones vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el impacto de la circunscripción nacional del Senado, establecida desde la Constitución de 1991, que eliminó la elección por regiones y permite que los candidatos compitan por votos en todo el país.
Esto lleva a que buena parte de los senadores provengan de departamentos con mayor peso electoral, mayor población, entre otras, por lo que regiones con menor tamaño demográfico o menos maquinaria política terminan sin presencia directa en el Congreso.
Esto se ve reflejado en los territorios que lideran la tabla ya que, Antioquia y Bogotá encabezan la lista de los territorios que más senadores aportan al nuevo Congreso, con un total de 12 congresistas nacidos en cada departamento; esto confirma el peso político y electoral que tienen estas dos regiones dentro del escenario nacional.
Luego aparecen otros departamentos con una presencia importante dentro de la corporación, como Córdoba, que logró ubicar nueve senadores, y Valle del Cauca, con la misma cantidad lo que refleja el desequilibrio territorial a la hora de las votaciones.
Al revisar los últimos puestos, varios departamentos cuentan con tan solo una persona con participación en el senado, estos son Meta, Putumayo, Casanare, Caldas, Huila y Cauca.
Córdoba, Atlántico y Sucre, las sorpresas
Pese a que hay varios departamentos que no cuentan con ninguna participación, una de las grandes sorpresas fue Córdoba, Atlántico y Sucre, que lograron elegir varios senadores pese a tener poblaciones menores frente a otros departamentos del país.
Esto relacionado con la fortaleza de las maquinarias políticas regionales, presencia de clanes políticos tradicionales y el reconocimiento electoral de algunas figuras en estas zonas del país.
Más allá del origen territorial de los senadores, las elecciones legislativas también redefinieron el equilibrio político dentro del Congreso.

