El Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció un cese unilateral del fuego con motivo de las elecciones legislativas y consultas presidenciales previstas para el 8 de marzo de 2026.
La decisión fue divulgada el 23 de febrero a través de un comunicado en el que el grupo armado aseguró que mantendrá la suspensión de acciones armadas durante la jornada electoral, como —según afirmó— lo ha hecho en procesos de los últimos cuatro gobiernos.
En el pronunciamiento, la guerrilla señaló que el país atraviesa una nueva coyuntura electoral que, a su juicio, no resuelve las causas estructurales de la crisis política y social. Además, reiteró su propuesta de un “acuerdo nacional”, abierto a discutir con el próximo presidente y el nuevo Congreso, con el fin de construir salidas en democracia, soberanía y justicia social.
El ELN también cuestionó la política de “Paz Total” del gobierno del presidente Gustavo Petro, calificándola como un fracaso, y criticó recientes operaciones militares en regiones como el Catatumbo y Arauca.
Las tensiones entre el Ejecutivo y esa organización se han intensificado desde la suspensión de los diálogos de paz iniciados en noviembre de 2022 en Caracas, que permanecen congelados desde hace un año.
En su comunicado, el grupo insurgente rechazó señalamientos sobre supuestos intentos de interferir en el libre ejercicio del voto y afirmó que no participa en actividades electorales ni respalda candidaturas. Mientras tanto, las Fuerzas Militares han reiterado que mantienen operaciones contra estructuras armadas en distintas regiones del país.
El anuncio del cese unilateral se produce en un contexto de polarización política y de cuestionamientos cruzados entre el Gobierno y el ELN, a pocos días de una jornada electoral considerada clave para el panorama legislativo y presidencial de 2026.

